| Corticoides y embarazo El beneficio de los corticoides en la gestación es
aún motivo de controversia. Durante años se
les han atribuido efectos beneficiosos como la disminución
del distrés respiratorio, muerte peri natal y en
la hemorragia intraventricular pero actualmente, es tema
de debate.
websalud.com
Los corticoides se administran en la mujer
embarazada para evitar el parto prematuro. Los efectos beneficiosos
sobre el feto han sido bien documentados por las Naciones
Unidas: administrados en el período perinatal disminuyen
la mortalidad y la morbilidad a largo plazo. Además,
reducen en un 50% el riesgo de síndrome de distrés
respiratorio neonatal, aunque otros estudios concluyen que
este efecto es temporal y que desaparece en la mayoría
de los casos a los 7 días.
Sin embargo, la evidencia clínica
sugiere que la administración de corticoides a la
mujer embarazada tiene una serie de efectos indeseables
sobre el desarrollo cerebral, alteraciones del comportamiento
y malformaciones vasculares. Estudios experimentales en
animales han demostrado el beneficio de los esteroides en
la maduración del pulmón fetal, pero también
han evidenciado menor peso del cerebro, volumen y cantidad
de ADN que en grupos de control no expuestos al tratamiento
con corticoides. Estas alteraciones están directamente
relacionadas con las dosis administradas.
Se desconoce el mecanismo de producción
de estos efectos adversos de los corticoides administrados
exógenamente porque, paradójicamente, los
corticoides endógenos, producidos por el feto, intervienen
y son necesarios para la maduración cerebral. Las
diferencias entre las funciones unos y otros pueden deberse
a la diferencia en las dosis, los subtipos de esteroides
y el período de administración. Son precisos
estudios en humanos, porque existen diferencias en el desarrollo
cerebral prenatal de los distintos animales.
Sin conclusiones claras
En la literatura, solo hay un estudio comparativo
de los efectos de la administración de corticoides
en dosis únicas o múltiples. En él,
realizado sobre 502 mujeres entre la semana 24 y 32 de gestación
y a las que se administró una dosis de corticoides,
que se repite periódicamente solo en un subgrupo,
se observa que la administración repetida de corticoides
mejora la maduración pulmonar fetal, disminuyendo
la incidencia de distrés respiratorio, pero no existen
diferencias en la supervivencia global, el riesgo de enfermedad
pulmonar crónica ni la estancia hospitalaria. También
evidencia una disminución del peso al nacimiento
y un menor perímetro cefálico.
Se desconoce qué tipo de esteroide
es el idóneo. Algunos estudios han comparado la administración
de dexametasona y betametasona sin obtener resultados concluyentes.
En general, el tratamiento prenatal con corticoides se basa
principalmente en estudios experimentales y sugieren la
administración de dosis únicas.
Los esteroides también disminuyen
la frecuencia cardiaca en el feto y su movimiento y, secundariamente,
producen una disminución de la cantidad de líquido
amniótico. Un estudio realizado a 18 mujeres embarazadas
demostró una disminución del 28% de las constantes
vitales, una reducción del líquido amniótico
del 78% y una disminución de los movimientos fetales
del 44%. Los estudios en animales demuestran la repercusión
de los corticoides en el sistema cardiovascular, aumentando
la resistencia vascular y provocando hipertensión
arterial fetal. Se evidencia también una disminución
en la perfusión y oxigenación cerebral. Investigaciones
en humanos han demostrado, mediante la detección
del flujo vascular en el cordón umbilical con control
ecográfico, que en fetos con riesgo de parto prematuro,
pero sin otros factores asociados (como retraso del crecimiento
ni alteración placentaria), el empleo de corticoides
no es nocivo.
|