| Mujeres Actualmente las mujeres de
35 - 40 años nos enfrentamos a una encrucijada importante,
ya que deseamos realizarnos profesionalmente y también
establecernos en una relación estable, ser madres
de familia; sin embargo no ha sido posible para todas encontrar
el punto de equilibrio entre estos tres mundos. consultasexual .com .mx
Hemos podido incorporamos al mundo laboral,
primero por necesidad y después por gusto, y vamos
dando muestras de nuestro interés por superarnos
en este ámbito, ahora es frecuente ver premios mundiales,
reconocimientos y mujeres en puestos de importancia dentro
de organizaciones de primer nivel.
Ante esto tenemos básicamente dos tipos de mujeres:
1. La mujer exitosa que triunfa
laboralmente hablando, logra estas posiciones, se
convierte el centro de atención para muchas empresas
y económicamente se vuelve importante. Pero a nivel
personal se encuentra sola sin poder establecer una relación
de pareja, ya que el tiempo que dedica a su trabajo no le
permite formar un vínculo armonioso, ni una vida
privada sólida.
2. La mujer que tiene una pareja
estable que la apoya e incluso considera que su crecimiento
profesional y personal es importante y la motiva a seguir
adelante, se enfrenta a una encrucijada al sentir la necesidad
de ser madre y continuar su carrera profesional.
El precio que debemos pagar es
muy alto: estar solas. En el primer caso, generalmente
las mujeres carecen de una vida social, para algunos profesionales
esta es una forma de escudarse de la soledad, ya que lejos
de ser una persona comprometida y responsable con su empleo,
psicológicamente sus acciones van encaminadas a encontrar
una fuga ante la falta de amor.
Cuando deciden rehacer su vida social o buscar una pareja
reciben un sinnúmero de decepciones, por lo que es
común escuchar: “los hombres no quieren comprometerse”,
“no hay hombres”, “a los hombres les da
miedo tener una pareja independiente”.
En el segundo caso, escoger
no es fácil, pues seguramente estas mujeres se encuentran
en la etapa cumbre de su desarrollo y truncar la vida profesional
no es lo ideal, e incluso deben enfrentarse a la dificultad
de embarazase, si lo logran están sujetas a luchar
de manera firme para encontrar el punto de equilibrio que
les permita cumplir su papel como profesionista, ser una
madre de calidad y pareja incondicional, y en muchos de
los casos el realizar las labores de casa. Lo cual se trasforma
en la necesidad de cubrir tres o más “turnos”
cada día.
En estos casos el nivel de autoestima de estas mujeres
es frágil, presentan un cuadro emocional que va de
la manía a la depresión; La frustración
y la culpa rodea su toma de decisiones ya que se hace pensando
en los demás y no en ellas mismas.
|