| Ruptura de la pareja, cuando el amor falla Muchas parejas se lamentan
de que la pasión y el amor intenso que había
entre ellos al principio se ha ido desvaneciendo hasta quedar
convertido en una sombra de lo que fue o ha degenerado hasta
transformarse en un continuo enfrentamiento plagado de rencores,
distanciamiento y luchas de poder. tnrelaciones .com
Sin embargo, aún pueden quedar rescoldos
de lo que fue y en muchos casos el amor sigue todavía
vivo y deseando poder expresarse plenamente de nuevo. En
estos casos hay cosas que puedes hacer para mejorar tu relación,
como las que exponemos a continuación.
- Acepta a tu pareja
tal y como es, con sus defectos y virtudes. Es posible
que tu pareja tenga costumbres o comportamientos que no
te gustan y tienes todo el derecho a pedirle que cambie,
pero si te empeñas en que debe cambiar a toda costa,
en que es inadmisible ese comportamiento, lo más
probable es que sólo consigas enfadarte. Muy pocas
personas van a cambiar si alguien les exige que debe hacerlo,
les reprocha, les regaña, les insulta, etc. Lo más
probable es que en vez de cambiar se enfaden y sigan en
sus trece. Tendrás más probabilidades de éxito
si primero aceptas que tu pareja es como es y estableces
una diferencia entre sus comportamientos y la persona. Es
decir, puedes aceptar a tu pareja aunque no aceptes algunos
de sus comportamientos. Después tendrás más
éxito en el siguiente punto: la influencia.
- Deja que tu pareja
ejerza una influencia sobre ti, al igual que tú
deseas influir en tu pareja. Ten en cuenta que influencia
no es lo mismo que control o dominancia. La influencia es
algo que eliges voluntariamente cuando aceptas una sugerencia
de otra persona o cuando haces un cambio en tu comportamiento
tras una petición. Por ejemplo, si alguien te pide
un favor y se lo concedes, has dejado que esa persona ejerza
una influencia sobre ti porque así lo has querido.
Si confundes esto con la dominación o el control
vas a tener problemas en tus relaciones, pues puedes acabar
llevando la contraria a tu pareja en todo momento o veros
envueltos en luchas de poder para ver quién domina
a quien. Por supuesto, cuando tu pareja te pida que hagas
(o cambies) algo, tienes derecho a negarte si consideras
que es una petición poco razonable o atenta contra
tu integridad o libertad personal, pero si no es así
y si entiendes que su postura es lógica y razonable
pero te estás negando por principio o por egoísmo,
estarás poniendo en peligro tu relación.
- Autonomía.
No establezcas relaciones de dependencia de tu pareja hacia
ti. Pregunta a tu pareja cuáles son sus metas y sus
deseos, las cosas que son importantes para ella o él,
tanto en vuestra relación como en la vida en general
y dale tu apoyo y tus ánimos en su intento de lograrlo.
Reconoce que tiene su propia vida, y sus propios sueños,
aparte de los sueños que ambos compartáis.
No establezcas relaciones basadas en el egoísmo.
- No establezcas
relaciones basadas en el miedo al abandono. Si piensas
que amas tanto a tu pareja que te morirías si te
dejase y sientes celos a menudo o ansiedad ante la posibilidad
de un abandono, recuerda que eso no es amor, sino dependencia.
Empieza a pensar que sí podrías soportar un
abandono, que puedes vivir sin esa persona y sin pareja,
como hace tanta gente tras las rupturas, y que podrías
encontrar a alguien de quien volver a enamorarte. Si pierdes
ese miedo tendrás más posibilidades de que
vuestra relación funcione y serás más
feliz, mientras que si vives la relación con ansiedad,
celos y posesividad, estarás comprando todas las
papeletas para que eso que más temes ocurra de verdad.
Deja libre a tu pareja.
- Expresa aprecio
y cariño. Hazle cumplidos, dile lo que te
gusta de él o ella, dile que te ha parecido interesante
algo que ha dicho, sé detallista, etc. Incluso si
hace algo que te desagrada, trata de buscar un aspecto de
esa conducta que sí te gusta. Por ejemplo, si grita
demasiado a tus hijos, puedes decirle que aprecias su interés
y su esfuerzo por educar a los niños, y luego dile
lo que te molesta de esa conducta y sugiérele otras
alternativas.
- Aceptar las críticas.
Cuando tu pareja te critica, considéralo como
una crítica constructiva. Ten en cuenta, que las
críticas suelen darse cuando estás haciendo
algo que molesta a otra persona y su crítica es una
petición de cambio, no necesariamente un intento
de herirte. A veces, tu pareja puede usar un tono que no
te gusta para hacer dicha crítica (sobre todo si
está enfadao/a). Trata de separar esos dos aspectos:
1) lo que está
diciendo.
2) el tono que utiliza.
De este modo podrás decirle algo
como: "Me parece razonable lo que estás diciendo,
pero me ha molestado (o dolido) el tono con que lo has dicho".
Si te fijas sólo en el aspecto negativo, vas a rechazar
una sugerencia que, de otro modo, podría resultarte
lógica o constructiva. Por otro lado, no veas las
críticas como un deseo de control, sino como una
propuesta que puedes aceptar o rechazar sin necesidad de
sentirte ofendido por ello.
- Concede a tu
pareja el derecho a equivocarse. Esto significa que
le concedes el derecho a criticarte sin fundamento, a hacerte
una petición injusta o a no comprenderte de vez en
cuando, del mismo modo que tú también cometerás
esos errores alguna vez. De este modo tendrás más
probabilidades de arreglar los conflictos de manera constructiva.
En vez de enfurecerte y atacar a tu pareja por haberse portado
injustamente contigo, reconoce que nadie es perfecto y explícale
lo que te ha molestado, dile cómo te has sentido
y pídele que trate de no volver a hacerlo.
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