| ¡Supera la ruptura! El grado de intensidad con
el que se vive una ruptura va a depender del apego y de
las circunstancias que la ocasionan. Probablemente, no se
vivirá igual una ruptura inesperada, una de mutuo
acuerdo o una prevista desde hace tiempo. noticiahispanoamericana .com
Primera fase
En los primeros momentos de la ruptura se vivirá
en gran medida toda la parte emocional: llanto, pena, preocupación,
preguntas sobre el porqué de la situación,
rememoración de momentos pasados, culpabilidades,
etc.
Segunda fase
Una vez superada esta primera fase, la persona empieza a
aceptar lo sucedido y, poco a poco, se va acondicionando
a su nueva situación. Aquí entrarán
en escena nuevas preocupaciones, como las pérdidas
económicas, materiales, de propiedades, etc., y,
por otro lado, toda la parte social que a menudo rodea a
las parejas. Los dos miembros verán reducido su círculo
de amistades, ya que gran parte de éste resultaba
ideal para una pareja, pero no para una persona sola.
Tercera fase
Ahora llega el momento de la reorganización, en el
camino de la recuperación: es la fase del duelo,
en la que la persona ya ha aceptado su nueva situación
y necesita reorganizar toda su vida para poder seguir adelante.
Aparecerán muchos cambios de actividades,
de gastos, de tiempo libre, de amistades. Será un
trabajo lento pero seguro y que aportará nuevas ilusiones
y objetivos.
Se puede comenzar a estudiar, retomar aquello
que tanto nos gustaba; iniciar actividades de ocio que nos
permitan conocer gente nueva; organizar la economía
familiar, de cuánto disponemos y qué nos podemos
permitir...
Ante una ruptura, la familia y los amigos
van a ser dos puntos de apoyo muy importantes. Buscar apoyos
externos. Es también el momento de retomar antigüas
amistades sin miedo a ser criticados por “interesados”.
Muchos de ellos nos agradecerán el nuevo contacto
y nos apoyarán. No estará de más pedir
perdón si procede.
La familia será un punto de apoyo.
No te aisles y acude a fiestas y compromisos familiares.
Haz de tu ruptura algo natural y no intentes ocultarte (así,
sólo facilitaras las críticas de los demás).
Dando la cara, valorarán tu fortaleza.
Elige quién merece la pena y quién
no. No te dejes influenciar por comentarios de personas
que, a pesar de ser familia, no saben nada de ti.
|