| Cabello sin caspa La caspa es comprendida como el resultado de una combinación
de factores. De éstos, sólo algunos han sido
investigados en profundidad.
Prevención y cura
Sostiene Parker que la base de los tratamientos
de la caspa es la utilización de champús antiseborrea.
Aunque es difícil de prevenir y no existen tratamientos
que eliminen algunas de las causas, quienes han presentado
esta enfermedad o ven que se presentan algunos de los síntomas
-aunque sea de manera leve- pueden tratar su cabello como
si tuviesen caspa.
En este sentido, los champús deben
contener los siguientes elementos: Ácido salicílico,
alquitrán, azufre y sulfuro de selenio. Estos deben
utilizarse diariamente, según las recomendaciones
de los dermatólogos.
En algunos casos, la seborrea tiene una
dimensión de inflamación tal, que se requieren
tratamientos más fuertes, siempre bajo la supervisión
de un especialista. Tópicos que tienen entre un 1
por ciento y un 2.5 por ciento con hidro-cortisona, por
ejemplo, es uno de los tratamientos relatados por el Tratado
de Medicina Interna de Cecil, al cual se hizo referencia.
Sea cual sea el tipo de caspa y el origen
de ésta, las soluciones o precauciones también
pueden provenir de la medicina natural, especialmente cuando
es leve. En todo caso, se debe consultar con un especialista
médico.
Dieta: Algunos médicos, relata García,
aconsejan, por ejemplo, dietas especiales ricas en vitaminas
del grupo B y beta caroteno, la que puede ayudar a estabilizar
el cuero cabelludo. La ingestión de mariscos, carnes
rojas, cacahuetes y semillas de girasol puede contribuir,
en el mismo sentido, para contrarrestar la ausencia de zinc,
uno de los generadores de la enfermedad. También
los ácidos grasos esenciales (presentes en pescados
como el salmón, la sardina, el arenque o la trucha)
son muy útiles para evitar la sequedad del cabello.
Cuidado del cabello:
García destaca los errores que hay que evitar, tales
como:
- Interrumpir bruscamente un tratamiento
anticaspa.
- Utilizar un champú mal adaptado.
- Abusar de permanentes o de tintes.
- Adquirir el hábito de pasarse la mano por el cabello
o, peor aún, de frotarse sin cesar el cuero cabelludo.
Y recomienda las actitudes
que hay que adoptar:
- Enjuagar bien el cabello tras cada aplicación
de champú.
- Preservar la forma física general.
- Mantener una alimentación equilibrada.
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