| Maquillaje ¡Perfecto! Para esta temporada los rostros lucen bañados de
luz, los labios se llevan con un efecto mojado y los ojos
se enfatizan con pestañas súper largas. Son
las claves para realzar los rasgos más bellos del
encanto femenino.
Carolina Quintero / eluniversal.com
De los zapatos con plataformas y maxi-tacones,
a los flats y bailarinas más planas; de las bolsas
extra-grande, a las mini; de los pantalones acampanados,
a los rectos hasta el tobillo; así es la moda, un
torbellino que cambia vertiginosamente dictando la pauta.
Igualmente es el maquillaje, imponiendo
colores y estilos según la estación. Sin embargo,
la consigna de ahora es maquillar el rostro al natural,
un look que definitivamente llegó para quedarse porque
luce sencillo, fresco, casi imperceptible.
Esta tendencia, cuya bandera es “menos es más”,
apuesta por un maquillaje ligero, sin caer en los excesos,
que funcione para el día y que permita brillar en
la noche. Con colores discretos, tonalidades sublimes y
texturas que se funden en la piel, para revelarla en toda
su belleza y esplendor.
Sus aliados son los cosméticos de
última generación, fáciles de aplicar,
que contienen ingredientes y principios activos que protegen
la piel y previenen contra el envejecimiento.
Efecto visible
Todo buen maquillaje comienza con una piel en perfecto estado.
Para lograr que luzca fresca, turgente, lisa y suave, es
imprescindible limpiarla, hidratarla y nutrirla a diario
con los productos de tratamiento según el tipo de
piel. Una vez realizado este paso, es importante aplicar
una base o fondo de maquillaje. La función de este
cosmético no es camuflar sino potenciar las facciones
del rostro. Las de ahora, son un caballito todo terrero;
de texturas ligeras, que proporcionan un tono parejo, suave
y sin imperfecciones, que reparan y protegen la piel.
La base correcta es aquella cuyo tono se
adecue más al del cutis. Los profesionales recomiendan
aplicar una gota sobre la mandíbula, nunca en la
mano, para comprobar que la luz natural se funde con el
tono de piel. Igualmente importante es su aplicación.
Lo ideal es aplicarla con los dedos o con una esponjita,
desde el centro del rostro hacia el exterior, difuminando
los contornos para que no queden marcas. Por último,
se fija el color con polvos sueltos.
Para dar un halo perlado al rostro se recomienda
una base iluminadora con pigmentos irisados, eso le dará
al cutis un aspecto muy fresco y jovial; una opción,
consiste en mezclar la base habitual con la iluminadora.
Para un lindo color canela, se puede usar una base levemente
más oscura que el tono de la piel, y fijar con polvos
bronceadores sobre la parte alta de los pómulos,
la frente, mentón y nariz. Completa este maquillaje
de bronceado “in-home”, unos ojos delineados
en negro, sólo en las pestañas superiores;
máscara de pestañas en tono café, que
ilumina mucho más la mirada; y labios con brillo
o gloss transparente. Una delicia de piel.
De colores
Los ojos siguen siendo los grandes protagonistas. Los párpados
se maquillan con los tonos de la temporada: rosa, lila,
violeta, azul cobalto, chocolate o café en todos
sus matices. Son colores que van con todos los tipos de
piel y destacan todo tipo de ojos, pero sin olvidar la consigna:
“menos es más”. El arte de un ojo bien
maquillado radica en dosificar correctamente el color. Para
el día, se recomienda aplicar uno solo, como el rosa,
lila, y café, en todo el párpado superior,
difuminando de manera ascendente y hacia fuera. Para la
noche, se acentúan ó se combinan entre dos,
marcando la mirada, y completando con el imbatible delineador
en negro o marrón.
Un efecto encendido, irresistible, es la
sombra blanca perlada, aplicada sólo en el párpado
móvil, extendiendo hacia el lagrimal, para dar más
luz a la zona, y delineando el párpado inferior,
muy sutilmente. Completa este look de “efecto glaciar”
mejillas ruborizadas con polvos bronceadores, extendiendo
sobre los pómulos hasta las sienes; con abundante
máscara de pestañas y labios ligeramente tenues,
maquillados en mate, al desnudo.
Sencillamente espectacular
El look de los ojos no estaría completo si se descuidan
cejas y pestañas. Las primeras se llevan bien delineadas,
acorde con la fisonomía de la cara; no obstante,
la tendencia es a lucirlas un poco gruesas y más
cepilladas que acentuadas con color. Las segundas, cobran
vida propia y se extienden hasta el más allá.
Las nuevas fórmulas las alargan logrando el efecto
de pestañas postizas, amén de brindarles protección,
mucho brillo y color.
Brillantes o al
desnudo
Para este look al natural, la boca adquiere una especial
importancia. En opinión de los expertos, éste
apuesta por unos labios extra jugosos, brillantes, maquillados
solamente con lipgloss o brillo. Los de ahora vienen con
partículas irisadas o con destellos perlados, que
al aplicar sobre la piel, resplandecen en su totalidad.
Si se aplica color, las texturas cremosas y los tonos en
rosa malva sobresalen en toda su suntuosidad. La otra propuesta
es lucirlos neutrales, al desnudo, en el color que semeja
la piel. Chocolates y cafés marcan la pauta, aportando
una particular sensualidad.
El truco de la temporada: no delinearlos
previamente, sino maquillarlos directamente con el color
para darle mayor naturalidad. El tip que nunca debe pasarse
por alto: aplicarles un tratamiento hidratante para conservar
y proteger la delicada piel que cubre los labios. Por fortuna,
los labiales de hoy, además de color y volumen también
hidratan y protegen.
Toque de princesa
Es dibujar las mejillas como si fueran sonrojadas naturalmente
por el sol. Una apariencia muy suave y sutil que realza
todos los rostros, independientemente de su anatomía.
Haciendo el gesto igual al de sonreír,
donde sobresalen los pómulos, allí va el rouge,
aplicado en movimientos circulares, de dentro hacia fuera.
El mejor tono es aquel que realce las facciones, a pesar
de que el rosa va, y seguirá, de primero en la lista.
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