La Medicina Cuántica
El Universo está compuesto por una masa de radiaciones,
formada por partículas atómicas, sub-atómicas
y electromagnéticas, las cuales son animadas por
un movimiento continuo que es el responsable por el proceso
de creación y de desintegración de la materia.
cromoterapia.org.br
La electricidad que ilumina nuestra casa,
las ondas de televisión o de radio que traen el informativo
y la distracción para las familias; en fin, todos
los elementos que tornan nuestra vida más fácil,
dependen de esas radiaciones.
Todo en el Cosmo es permeado de radiaciones
e inclusive la energía o radiación colorida,
que ocurre tanto en el mundo mineral como en el vegetal
y animal. Cada color tiene su propia energía vibratoria
con sus numerosas frecuencias y esas radiaciones interactúan
unas con las otras, participando del equilibrio que mueve
“Todo el Universo”. Por lo
tanto, se trata de un procedimiento de mutación y
evolución en el cual estamos todos involucrados.
Al conjunto de esas energías debemos nuestra existencia.
La energía que circula en todas
las células del cuerpo ya era conocida de la Medicina
China, que definió el trazado energético del
cuerpo humano como “meridianos”,
que forman una compleja red, en la cual son activados los
puntos correspondientes a los órganos en disfunción
para restablecer el equilibrio energético.
Los sacerdotes-médicos del antiguo
Egipto ya conocían esa energía que denominaban
“Heka”.
De esa forma podemos decir que el cuerpo
físico es producido por las vibraciones de energía.
Si el flujo de esa energía fuera perturbado en cualquier
región del cuerpo humano, el equilibrio de la salud
es interrumpido y surgen los disturbios que desarrollan
las enfermedades.
Existe un punto de encuentro entre la
tradicional Medicina China y la alta tecnología moderna
aplicada sobre el cuerpo, que tiene la capacidad de recibir
y de absorber la influencia de las frecuencias electromagnéticas
y especialmente en la gama de las ondas milimétricas,
cuya potencia está próxima del valor cuántico.
El sistema fisiológico del ser humano responde positivamente
a esas frecuencias.
La terapia de los colores es eficaz, indolora,
fisiológica y no invasiva, sin efectos colaterales.
Se basa en el principio bio-activo restaurador del equilibrio
energético global que armoniza la circulación
de la energía en el cuerpo humano.
Los primeros análisis que demuestran
el efecto terapéutico de esas frecuencias, tuvieron
inicio cerca de treinta y cinco años y, cerca de
1980 comenzaron los primeros experimentos clínicos,
según el modelo científico de pesquisidores
como Niels Bohr, E. Shredinger y I.Peigozhin, quienes recibieron
el premio Nobel.
Miles de pacientes han sido tratados con
suceso por ese método, incluso en los casos de patologías
graves, frecuentemente diagnosticados como incurables por
los terapeutas clásicos.
Esa nueva metodología terapéutica
que recibió el nombre de “Medicina
Cuántica”, utiliza la energía
colorida para normalizar las funciones del organismo, en
una relación directa sobre los núcleos patológicos.
Sin embargo, el tratamiento con los colores
que obedece a principios medicinales, a través de
los aparatos de Cromoterapia, sea un nuevo campo de la ciencia
práctica médica, el uso de esas radiaciones
que tienen origen en la Antigüedad.
La luz era utilizada como instrumento
terapéutico en el antiguo Egipto, donde se distinguía
la luz “activa” del Sol y la
luz “calmante” de la Luna.
Siglos más tarde, también Leonardo de Vinci
utilizó la luz del Sol filtrada a través de
vidrios coloridos para fines medicinales.
La Alquimia y el Color fueron utilizados
desde la Edad de la Piedra para curar las personas, a través
de flores y piedras coloridas.
Las bases científicas de las aplicaciones
médicas de esos factores físicos empezaron
a ser estudiados solamente durante la segunda mitad del
siglo XX, gracias al rápido desarrollo de las ciencias
fundamentales como la Física, la Química y
la Biología.
Después de la creación,
en 1960, del primer generador cuántico del sector
óptico, fueron ejecutados numerosos estudios para
verificar la posibilidad de su utilización terapéutica
a través de la irradiación de débil
potencia. Desde entonces es reconocida la gran cantidad
de elementos que demostraron su eficacia médica.
Se profundizó el estudio sobre
el mecanismo de influencia de la irradiación electromagnética
con frecuencias más altas sobre el organismo humano.
Se establecieron límites admisibles óptimos
de potencia y de parámetro, siendo elaborados métodos
de aplicación para las diversas patologías.
Actualmente existen diversos aparatos
de Cromoterapia o de Medicina Cuántica, de los cuales
citamos: el “Pyracromos” idealizado por la autora,
en Brasil; el “Cromostim 2000”
de origen italiano, y el “Therachroma” de fabricación
alemana que presentan resultados sorprendentes en la cura
de las mas diversas patologías, a través de
la acción de las ondas electromagnéticas,
o mas precisamente de las ondas coloridas.
Esas ondas de potencia cuántica
son de frecuencia mensurable, cuya influencia es observada
por la información del organismo celular, sub-celular
y sub-atómico, como una forma de lenguaje que permite
establecer el equilibrio, la salud y el bienestar.
De las pesquisas que estudian la terapia
aplicada a nivel cuántico, se evidencia como la acción
de las radiaciones favorece una reacción útil
al organismo con los siguientes efectos favorables:
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a) mejoría de la circulación
sanguínea;
b) aceleración de los procesos metabólicos;
c) activación del proceso regenerativo;
d) efecto sedativo;
e) efecto analgésico;
f) estabilización de la membrana celular;
g) estimula el estado general;
h) normalización de las arritmias cardíacas;
i) activación de la función oxidante de la
sangre;
j) efecto inmuno-modulativo y inmuno-estabilizante del organismo.
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La terapia cuantica aumenta el efecto
medicamentoso, pues son potencializados los tratamientos:
homeopático, fitoterápico, ortomolecular y
de terapias naturales.
La Ciencia de los Colores o Cromoterapia
está recibiendo en Europa el nombre de MEDICINA
CUÁNTICA, la que utiliza las radiaciones
del espectro electromagnético, en especial las del
espectro solar, que son las ondas coloridas, para los más
diversos tratamientos de salud.
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