Lesion Muscular
Existen múltiples causas
de lesión, la cual puede ser ligamentosa, muscular
o articular, o bien, presentar una combinación, ya
sea músculo-ligamentosa o ligamento-articular. Además,
los músculos de los miembros inferiores se afectan
con mayor frecuencia que los de los miembros superiores.
saborysalud .com - Carolina Ruiz V
El tratamiento está directamente
relacionado con el tipo de lesión, su estadío
(o sea, si la persona se la trata justo después de
la lesión o varias semanas después), y del
grado de lesión. Pero a continuación daremos
las pautas básicas de tratamiento de acuerdo si es
la fase aguda o la subaguda.
I FASE:
También se le conoce como fase aguda. En toda lesión
aguda (deportiva o no) el tratamiento en esta fase es la
aplicación de hielo sobre el área afectada
después de lesión hasta 48 ó 72 horas
después. Si es en el campo de juego y no hay hielo
a mano, puede utilizarse una lata de refresco gaseoso o
lo más frío que se tenga al alcance.. Deberá
colocarse un pañuelo o algo entre la piel y el objeto
frío, para evitar quemaduras por frío, esto
además de disminuir la inflamación y brinda
analgesia local. No se debe llegar al punto de anestesia,
o sea. “no siento nada aunque toque el área
afectada”. Reposo absoluto de la práctica deportiva.
Además, puede colocarse un vendaje compresivo, el
cual va de abajo hacia arriba, y donde la mayor presión
es abajo y conforme va subiendo, se va disminuyendo la misma.
Em vendaje debe ser lo suficientemente firme como para reducir
la inflamación, pero no tanto que vaya a “corta
la circulación”. Tampoco deberá ser
tan flojo como para que se afloje el mismo y se caiga. En
este fase está contraindicado cualquier tipo de masaje,
calor, jacuzzi, almohadilla eléctrica, o la aplicación
de geles, ungüentos o cremas mentoladas o refrescantes.
Es cierto que antes se afirmó que se podía
colocar lo más frío que estuviera al alcance,
pero si lo que tiene es un gel mentolado, no lo aplique,
pues esto tiene un efecto vasodilatador, por lo que empeorará
el cuadro inflamatorio.
II FASE:
También se le conoce como fase de cicatrización
o subaguda. El tratamiento en esta fase está orientado
a que la cicatrización sea lo más pequeña
que se pueda, y lo más funcional posible. Mantenemos
el vendaje, en caso que persista la inflamación.
Entre el tercer y quinto día después de la
lesión, puede iniciarse con contracciones isométricas
que no causen dolor. Este tipo de contracción es
cuando la persona “pone duro es músculo”,
pero sin mover la articulación con la que se relaciona.
Esto favorece la orientación adecuada a las fibras
lesionadas (ruptura parcial). En el caso de la distención
muscular (comúnmente llamado “tirón”)
su tratamiento consiste en estirar suave y progresivamente
el músculo afectado. La persona usualmente cae en
el error de no estirar, por “miedo de volverse a lesionar”.
En estos casos es sumamente útil la intervención
de otra persona que realice los estiramiento a la persona
afectada. Es decir, realiza estiramientos pasivos de la
musculatura. Poco a poco se irá ganando movimiento
gracias a la acomodación de las fibras. Un signo
claro de mejoramiento es cuando la persona dice “antes
no pasaba de aquí, y ahora vea dónde llego”,
refiriéndose a la mejora .
III FASE: Reanudación
progresiva de la actividad deportiva. También deberá
prevenirse nuevas lesiones, realizando correctamente los
estiramientos antes y después. En caso de que haya
sido una ruptura (parcial o total), en esta fase se realiza
el fortalecimiento o potenciación muscular, ya sea
con ejercicios terapéuticos específico, o
con corrientes eléctricas específicas para
ese fin.
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