Fracasa un prometedor fármaco para combatir el colesterol
Pfizer ha tenido que poner fin
a sus estudios con torcetrapib, un producto que daba una
vuelta de tuerca al tratamiento del colesterol. Era adalid
de una nueva familia de medicamentos diseñada para
subir el «bueno»
elmundo.es / ISABEL ESPIÑO
La prometedora estrategia para tratar la
enfermedad coronaria basada en subir el colesterol 'bueno',
en lugar de bajar el 'malo', ha resultado un fracaso. El
ensayo clínico con torcetrapib, el emblema de esta
nueva familia de fármacos, se ha detenido después
de detectar problemas cardiacos. Pfizer, el fabricante,
ha decidido poner fin al desarrollo del medicamento.
Nada hacía pensar en la debacle
de este producto. «Ha sido totalmente inesperado»,
explica a SALUD el cardiólogo José López
Sendón, coordinador en España del ensayo y
miembro de su comité organizador. «Los controles
hechos hasta ahora no daban ninguna señal de alarma»,
explica.
Al menos, hasta el pasado 1 de diciembre.
Como cada mes, el comité de seguridad del ensayo
clínico que estudiaba el fármaco se reunió
para revisar los datos de los participantes, 15.000 personas
con alto riesgo de episodios coronarios, entre ellos más
de 1.000 españoles. Se trataba de un gran ensayo
clínico en fase III, el paso previo a la autorización
de este prometedor tratamiento.
Ese día, se dieron cuenta de que
en el grupo que tomaba torcetrapib en combinación
con una estatina se producían muchos más problemas
que en el colectivo placebo (sólo recibía
la estatina). Entre los primeros articipantes se registraron
82 muertes, frente a 51 fallecimientos en el sector placebo.
También se produjeron más anginas, insuficiencias
cardiacas y revascularizaciones (intervenciones para 'desatascar'
las arterias).
La información es todavía
muy preliminar y no hay datos más concretos sobre
los problemas registrados en el ensayo, ni tampoco sobre
complicaciones entre los participantes españoles,
explica López Sendón.
Al día siguiente, los directivos
de Pfizer tomaron la decisión de suspender el estudio.
La farmacéutica llevaba desarrollando torcetrapib
más de una década y planeaba solicitar su
autorización en EEUU a finales de 2007.
Ahora, la compañía tiene
previsto analizar detalladamente los datos de cada paciente
del ensayo. Todavía no está claro si este
fracaso supone el fin sólo de este fármaco
o de toda la familia a la que pertenece.
Torcetrapib era el principal representante
de una nueva generación de medicamentos que daba
una 'vuelta de tuerca' a la terapia para los desajustes
en los niveles de colesterol (dislipidemias), uno de los
principales factores de riesgo cardiovascular.
Al contrario que las estatinas, que reducen
los niveles de colesterol 'malo' o LDL, los llamados inhibidores
de la CETP varían la concentración de estos
dos tipos de colesterol en favor del 'bueno' o HDL, que
ayuda a 'limpiar' la pared arterial de los lípidos
que taponan los vasos al acumularse.
López Sendón cree que «durante
un tiempo sí supone el final de esta familia. Habrá
que ver con calma el análisis [de los datos]».
Aunque el mecanismo de todos es el mismo, los estudios con
torcetrapib habían registrado un ligero aumento de
la tensión arterial que no se produce con otros antiCETP.
«Lo frustrante es que no sabemos si el efecto se debe
al compuesto en sí o al mecanismo de acción»,
explicó al 'Wall Street Journal' el jefe de investigación
de Pfizer, John La Mattina.
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